24/06/2014

Un pulso al mercado

Cada día es mayor la oferta que el consumidor encuentra en el mercado y la competencia es día a día más feroz. Muchas empresas que han sobrevivido a esta “guerra de mercados” han tenido que intervenir sobre alguna de las conocidas variables mercadológicas

siendo la bajada de precios la que ha generado resultados a más corto plazo. No obstante  el tiempo nos plantea una reflexión ¿es la bajada de precios rentable para todas las empresas?

En muchos casos se ha regulado el mercado, lo que ha supuesto un beneficio para el consumidor, ya que se ha permitido entrar a un mayor número de competidores y el consumidor, cada uno de nosotros, hemos logrado con ello unos beneficios no sólo económicos.

Sin embargo hay sectores cuyo margen de beneficios ya estaba muy ajustado y la bajada de precios a la que se han tenido que someter, ha podido generar una pérdida de calidad en su servicio o productos e incluso, la pérdida de perspectiva empresarial, de “distancia” en la  toma de decisiones.

Es aquí cuando hay que tomar una decisión y ponerse en mano de profesionales que puedan ayudar a retomar la dirección de la empresa. La estrategia es la respuesta.

Hoy en día estamos viendo como esa postura de bajada de precios o de desinversión en comunicación está cambiando. Ya no se influye tanto sobre las famosas 4P y se busca una estrategia de marca para posicionar a las empresas.

Este cambio de mentalidad, unido a la cercanía con el consumidor que nos ofrecen las redes sociales, ha conseguido que cada vez sean más las marcas que valoran tener una estrategia de comunicación sólida como oportunidad para diferenciarse de su competencia y atraer al consumidor.

En Cuestión trabajamos este apartado de consultoría estratégica con mucho cuidado, sabedores de su importancia, ya que la estrategia es sin duda un elemento clave en la gestión empresarial para alcanzar un buen posicionamiento de marca, una reputación consolidada, un desarrollo de negocio y un crecimiento en la empresa.

La comunicación ha pasado así de ser la variable que las empresas equiparaban a gasto, a convertirse en la pieza clave, en la OPORTUNIDAD para ser único, en un mercado lleno de iguales.